SOBRE LA REGULARIDAD MASÓNICA. Jo Agnós Adelfós
SOBRE LA REGULARIDAD MASÓNICA
Jo Agnós Adelfós[1]
What is a perfect Lodge?
The center of a sincere heart.
Essex Manuscript 1750 (e.’.v.’.)[2]
NOTA
Este es el primero de tres estudios tratados en profundidad por nuestro colaborador Jo Agnós Adelfós acerca de tres importantes cuestiones masónicas. La primera, que ahora presentamos, trata de la "Regularidad" masónica, un concepto que el autor considera desde la perspectiva iniciática, que es como debe tratarse todo lo concerniente a una organización que es precisamente iniciática, aunque esto, que es lo esencial, es cada vez más olvidado por la mayoría de las Obediencias y Logias masónicas actuales. Jo Agnós Adelfós pone el "punto sobre las íes" al respecto, y sostiene con razón algo que está en el espíritu mismo de lo que significa dicha regularidad, que no es sino en seguir conservando y transmitiendo los símbolos y las formas rituales que expresan la tradición masónica desde su origen, por encima, como él mismo dice, de cualquier "estructura de orden administrativo determinada; como si la regularidad, la verdad y la tradición iniciática dependieran de las contingencias jurisdiccionales que rigen el mundo profano". EL TALLER
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* *
En nuestra Aug.’., Ord.’., la “Regularidad” es una dama que todos cortejan, pero que escapa de cualquier pretensión especular para poseerla; una dama que se oculta ante el ejercicio de la rigurosa racionalidad o del sectarismo, propios de la dispersión en que se encuentra sumido el ser humano. Nuestra Dama, Notre Dame, la Augusta Madre de la cual todas las Logias del Orbe son reflejo, y a las que aludimos individualmente como: “MADRE LOGIA”.
De continuo, en los distintos orientes, obediencias, órdenes y demás organizaciones masónicas esparcidas por el orbe, se enarbola el estandarte contra el fanatismo, nos erigimos en paladines de la fraternidad, clamamos al unísono el lema caballeresco “Todos para uno y uno para todos”; pero, muy a pesar de nosotros mismos, hay división entre hermanos ya desde el origen de los tiempos, pues Caín difirió de Abel, Jacob de Esaú, José de sus hermanos, Ismael de Isaac, David de sus siete hermanos; y en medio de esas “hermandades sagradas": división, crimen, usurpación, tráfico personal, secuestro y conspiración, y así sucesivamente. Los cismas brotan por doquier, gracias a los cuales, paradójicamente, se expande la orden por todo el orbe, alineada consigo misma y con los principios trascendentes, regularmente recta, valga la redundancia, como la regla[3]; disponiendo de su banquete supersustancial en esa expansión para todo aquel con hambre y sed, en favor de todo aquél que busca, pide y toca; la viuda teje sus hilos invisibles, conforme a su geometría sagrada, suprarracional, más allá de nuestras concepciones culturales y de las moralinas del momento, dejando libre la madeja, lista y disponible para mostrar el camino de salida del laberinto al intrépido Teseo.
En medio de la multiplicidad de grandes orientes, obediencias, órdenes y demás organizaciones masónicas esparcidas por el orbe —aunque no debe generalizarse—, suele ocurrir que algunos acusan de irregulares a otros por no estar supeditados, como ellos, a una estructura de orden administrativo determinada; como si la regularidad, la verdad y la tradición iniciática dependieran de las contingencias jurisdiccionales que rigen el mundo profano.
Basta ver algunas Constituciones, como por ejemplo la denominada “CONSTITUTIONS OF THE ANTIENT FRATERNITY OF FREE AND ACCEPTED MASONS UNDER THE UNITED GRAND LODGE OF ENGLAND”[4], que en sus preliminares expone los “PRINCIPIOS BÁSICOS” del reconocimiento de toda GRAN LOGIA, para encontrar algunas ambigüedades, e incluso contradicciones respecto de los “LANDMARKS” y “OLD CHARGES” que afirman seguir.
La ambigüedad principal radica en que, de entrada, como primer principio, se refieren a una “Regularidad de Origen”, o también a “Logias Regularmente Constituidas”, pero no señalan en qué se funda esa “Regularidad”, lo que, en la práctica, hecho notorio, se traduce en una concepción contingente, una visión “histórico-jurídico-institucional” de la “Regularidad”, como ocurre en el mundo profano respecto de cualquier organización religiosa o política.
En cuanto a las contradicciones, una de las primeras es que, inmediatamente, luego de la ambigüedad anterior, pasan a sustentar su práctica y desempeño en principios de Orden Trascendente, que es donde radica la verdadera “Regularidad de Origen”, y que además es lo que debería estar como “PRIMER PRINCIPIO”, pues allí radica la conexión con lo sagrado y lo tradicional. Establecen pues, —erradamente, por considerarlo un principio subsidiario y no principal—, la obligación de la presencia del “VOLUMEN DE LA LEY SAGRADA, LA ESCUADRA, EL COMPÁS, LOS TRES GRADOS SIMBÓLICOS”, tal como se observa en los principios tercero, quinto y sexto de sus constituciones.
Otra contradicción radica en que el principio octavo de la constitución establece: “8. Que los principios de los Antiguos Landmarks, costumbres y usos de la Fraternidad sean estrictamente observados”[5], lo que en el texto del propio documento colide directamente con la segunda parte del principio cuarto, que establece: “4...que ninguna Gran Logia mantenga asociación masónica de clase alguna con organismos que inicien a mujeres en la masonería.”[6] Esta contradicción radica precisamente en que los “ANTIGUOS LANDMARKS”, fundados y originados en los “OLD CHARGES” de la Antigua Masonería Operativa, consagran expresamente a la mujer como miembro y parte importante de nuestra Augusta Orden.
El “MANUSCRITO REGIUS/HALLIWELL, 1390 (e.’.v.’.)”[7], de las fuentes más antiguas de los “OLD CHARGES”, establecía en sus primeros tres versos el origen de la Orden Masónica indicando, de entrada, la presencia de la mujer[8], y la necesidad de “leer y mirar bien lo que está escrito en un viejo libro”[9]. Esto último hace referencia, por supuesto, no a lo que el propio manuscrito expone textualmente en sus versos, sino a la tradición de la que toma su sentido, propósito y razón[10].
De igual forma, en cuanto a la obligación fraternal, en sus versos del 38 al 42, el referido manuscrito establece la transmisión gradual de la iniciación a través de una escala jerárquica en la que la mujer toma parte activamente[11]. Todo esto se conjuga con el artículo 10mo del referido manuscrito, versos del 202 al 204, que consagra la unidad del lema caballeresco del “todos para uno y uno para todos” con la presencia de la mujer igualmente.[12]
Por su parte, el “MANUSCRITO COOK, 1410 (e.’.v.’.)”[13], otra de las fuentes antiguas de los “OLD CHARGES”, entronca además con la figura bíblica de “Naamáh”, hermana de “Tubal-Caín”, e inventora del oficio del: “TEJIDO”, tal como se observa del referido manuscrito en los folios 13 y 14[14].
Recordemos la presencia del “Oficio del Tejido”[15] en los mitos fundacionales de la tradición occidental. La figura de Penélope de Ítaca, que teje y desteje; la etimología “verso” en el griego antiguo, que implica precisamente la noción de medida y recorrido, lo que conecta tanto con el texto sagrado como con el despliegue de la Tenida Mas.’., la manifestación de lo divino: el poder de Shakti y la morada de la Shekinah.
Ciertamente, no fue sino hasta el surgimiento y estructuración de la Masonería Especulativa en los siglos XVIII y XIX que se introdujo la prohibición de la mujer, entre otras de igual ligereza, pero no menos dañinas y sesgadas, a través de las “CONSTITUCIONES DE ANDERSON”, los “LANDMARKS DE MACKEY”, entre otros, que, si bien conservaron algunos de los antiguos “Old Charges” y “Landmarks”, añadieron disposiciones, que, de manera subrepticia, tergiversan el espíritu originario.
De manera que se hace necesario separar lo sutil de lo espeso.
Tres hermanos y una hermana del linaje de Caín, hijos de Lamech, son los que vehiculan la tradición a través del arte de la geometría, de la construcción, de la metalurgia, de la música y del tejido, sus nombres son: Jubal, Jabal, Tubal-Cain y Naamah[16]. El manuscrito “Grande Lodge NRO 1 de 1583 (e.’.v.’.)”, el “Iñigo Jones de 1607 (e.’.v.’.)”, así como el manuscrito “Dumfries de 1710 (e.’.v.’.)”, coinciden en el mismo origen de la Orden. Basta una lectura atenta de estos viejos documentos para darse cuenta de la presencia de la mujer en todo momento desde la noche de los tiempos Antediluvianos. De manera que cualquier disposición moderna, calificada como “Landmark” o “antiguo lindero”, que excluya a la mujer de la tradición masónica, está en abierta contradicción con los “Old Charges”, con la Tradición Primordial misma y es en sí misma irregular[17].
Lo anterior es tan solo un ejemplo de los tantos que podríamos encontrar en esa incongruencia manifiesta de la tendencia positivista que ha permeado al Oficio desde hace más de tres siglos, y que, en muchos puntos, no se mantiene fiel a la Tradición originaria sino que busca influir en esta mediante la selección de solo algunos de los “Old Charges” y “Landmarks”, omitiendo y tergiversando otros tantos; inclinación que es tanto más inicua como inocua, ya que a pesar del daño producido por la “exclusión legal” aunque ilegítima, consistente en haber vetado de la iniciación a multiplicidad de almas humanas anhelantes de la luz masónica; aun así, la viuda teje y desteje, trabajando a cal y canto, muy a pesar de todas aquellas consideraciones no alineadas con su hierática geometría, pues es verdad fundamental que “lo más” contiene a “lo menos”, pero no al revés.
Otras constituciones, como por ejemplo la denominada “CONSTITUTION DU GRAND ORIENT DE FRANCE”[18], en su título primero, concretamente en su artículo primero, donde establece los “Principios de la Francmasonería”, consagra entre otros atributos, que la Masonería es una institución que tiene por objeto la búsqueda de la verdad[19], que ella trabaja por el perfeccionamiento intelectual de la humanidad[20], y que ella tiene por principio la libertad absoluta de conciencia[21]. En la parte final del referido artículo, señala que: “Considerando que las concepciones metafísicas pertenecen al dominio exclusivo de la apreciación individual de sus miembros, rechaza cualquier afirmación dogmática”[22]. También, en una posterior edición de su constitución (período 2024/2025 e.’.v.’.), dicho Gran Oriente se califica ya desde la portada como “EL GRAN ORIENTE DE FRANCIA / PODER SIMBÓLICO SOBERANO REGULAR”[23], incurriendo, con esta última auto calificación de “PODER REGULAR”, en la misma ambigüedad indicada respecto del Gran Oriente antes comentado.
En este segundo caso, por circunstancias históricas que sería tedioso detallar aquí, el detonante de la escisión entre este Gran Oriente de Francia y el de Inglaterra, que fue mencionado con anterioridad, se debió principalmente a la supresión en el texto constitucional de la mención que decía: “la Francmasonería tiene por principio la existencia de Dios[24] y la inmortalidad del alma”.
Más allá de la diferencia de posturas, harto históricas y contingentes, que dieron lugar a ese antiguo cisma, que en el fondo no deja de ser un conflicto “religioso y político”, que se ha intentado solapar señalando que se trata de posturas de carácter filosófico y doctrinal; más allá de estas desavenencias, en el Gran Oriente Laico Francés se mencionan diversos aspectos, que aunque abigarrados en el texto, pertenecen al ámbito de lo trascendente, por cuanto sus raíces se nutren de lo Ontológico, lo Metafísico y lo Esotérico por igual, y que por ende están más allá de lo estrictamente humano y contingente. Y es que, estos aspectos, a saber: la verdad[25], el perfeccionamiento intelectual[26], la libertad absoluta de conciencia[27] y las concepciones metafísicas[28] son esencialmente elementos trascendentes y divinos, que por ende pertenecen a esas dimensiones problemáticas[29] e inefables[30], que calificamos como “TRASCENDENCIA”, “ALMA” y como “DIOS”, que se han vulgarizado y simplificado a través del proceso decadente de la civilización, mediante la relativización de todos los valores superiores y de los principios, lo cual ha sido la orden del día en el mundo moderno.
A la par de estos Grandes Orientes, existen otras obediencias y facciones Masónicas que se atribuyen la posesión del pretendido tesoro, por cuánto se consideran a sí mismos como continuadores de "la verdadera Masonería operativa", acusando, a su vez, a los primeros, de carecer de la verdadera regularidad, en virtud de no contar con los medios de realización espiritual necesarios para la realización de la Gran Obra. Basta observar los principios fundadores de algunas organizaciones de esta vertiente como lo son: “THE WORSHIPFUL SOCIETY OF FREEMASONS, ROUGH MASONS, WALLERS, SALTERS, PAVIORS, PLAISTERERS AND BRICKLAYERS”[31]; o también “LA ORDEN REAL DE HEREDOM DE KILWINNING”[32].
A propósito de la última organización mencionada, al final de sus “VERDADEROS PRINCIPIOS DE LA MASONERÍA TRADICIONAL” señala que:
“El ilustre Hno.·. René Guénon fue un verdadero Maestro Operativo "en todos los Grados" siendo el primero en arrojar Luz sobre esta cuestión colocando el debate en sus verdaderos términos: los criterios de verdad sobre la Tradición Masónica deben buscarse en la Masonería Antigua anterior a 1717 y constituyen el único camino para poner "Ordo ab Chao" en la des-orientación (sic) reinante.”
Lo que colocamos en negritas es, al parecer, la cita tomada de la obra del Q.’.H.’. René Guénon, hoy en el Or.’. Et.’. Decimos al parecer, en virtud de que, en la exposición de ese texto, no se indica la fuente de la cita, tomando en cuenta la extensa obra del autor. De dicha cita se observa que Guénon en ningún m omento desacredita a la Masonería Especulativa, muy a pesar de su postura crítica sobre la decadencia que implicó el paso de lo “Operativo” a lo “Especulativo”, lo cual es una verdad que no tiene discusión, tal como se desprende de la lectura atenta de su obra; lo que constituye una circunstancia que afecta por igual a todas esas obediencias, aunque se auto conciban como continuadoras de la Masonería Operativa.
El mismo René Guénon, según los registros, se inició en dos Logias Especulativas[33], más de dos siglos después que la Masonería Operativa hubiese dejado de existir.
Pongamos en blanco y negro la cita de Guénon invocada por la “Orden Real de Heredom” como parte de sus principios fundadores. Dicho autor expone que los “criterios de verdad” sobre la Tradición Masónica deben buscarse en la Masonería Antigua anterior a 1717; y esto es precisamente así, por cuanto los principios y fundamentos tradicionales no se encuentran en la miríada de Constituciones, Estatutos, Registros, Reglamentos, Decretos, declaración de principios, y demás articulados, productos de las disputas religiosas y políticas que tuvieron lugar con ocasión de la formación de “lo especulativo”, sino en el hecho de que dichos principios atemporales, y no susceptibles de ser poseídos por facción o falange[34] alguna, reposan efectivamente, vivos, en la influencia espiritual que se remonta desde los “Landmarks”, a través de los “Old Charges Tradicionales”, y de allí hasta los Mitos Primordiales de la tradición Antediluviana; principios estos, que son los que el Rito vehicula y pone a disposición de los obreros del taller.
De hecho, conteste con la interpretación anterior, el referido autor, en su obra “APERCEPCIONES SOBRE LA INICIACIÓN”, concretamente al final del capítulo 29, titulado “OPERATIVO” y “ESPECULATIVO”, señala cuanto sigue:
‘A este propósito, debemos insistir todavía sobre el hecho de que una degeneración tal de una organización iniciática (el paso de lo operativo a lo especulativo) no cambia en nada su naturaleza esencial, e incluso la continuidad de la transmisión basta para que, si se presentaran circunstancias más favorables, una restauración sea siempre posible, debiendo entonces esta restauración ser necesariamente concebida como un retorno al estado “operativo”’ (negritas nuestras).
Lo anterior no constituye una posición aislada, pues René Guénon además de sostener durante toda su vida la filiación en la Logia Thebah del Gran Oriente de Francia, señaló esto en reiteradas oportunidades, como se evidencia de su observación acerca de la Masonería en la revista “Estudios Tradicionales” de junio de 1937, tal como lo registra el propio Paul Chacornac[35], amigo cercano, editor y principal biógrafo de Guénon:
“La Masonería ha sufrido una degeneración: el comienzo de esta degeneración es la transformación de la Masonería operativa en Masonería especulativa; sin embargo, no cabe hablar aquí de discontinuidad. Aunque haya existido un «cisma», la filiación no se interrumpe por ello y perdura a pesar de todo; la incomprensión de sus miembros, e incluso de sus dirigentes, no altera en absoluto el valor intrínseco de los ritos y símbolos de los cuales ella sigue siendo depositaria.” (negritas y subrayados nuestros)
La claridad de las citas anteriores hace innecesaria su interpretación.
Finalmente, en atención a las distintas posturas de los diversos Orientes y Obediencias masónicas ya indicadas, —conscientes de haber dejado fuera muchas de las que actualmente existen, pero que la extensión de esta plancha no permite abordar—, la verdad es que tanto unos como otros no escapan de la especulación sobre la posesión de la verdad, cada cual, desde su trinchera, perdiendo de vista a la “Regularidad” en su esencia más prístina. Incurren en aquella figura poética de la antigua Sabiduría Persa, dónde cada cual coge un fragmento del espejo de la verdad, roto desde el origen por haber caído del cielo, y al mirar su reflejo en el pedazo que le tocó, se cree el único poseedor de la totalidad, sin darse cuenta que solo posee un ínfimo fragmento.
De allí que sea necesario reunir lo disperso.
Todo aquél que ha recibido la Luz, habiendo sido instruido en signos, palabras y toques, conforme al Rito, a los antiguos linderos, a los usos y costumbres, se encuentra amparado por la Tradición, la cual es ajena a toda especulación, pues ella teje y obra en silencio como Naamah, transmitiendo la influencia espiritual que nutre a todos los MM.'. del orbe, dando a cada cual la posibilidad de devengar un salario digno que le permita invertir en su oficio sagrado, y que como sus hermanos (Jubal, Jabal y Tubal-Caín) pueda preparar efectivamente las columnas del templo, supervivientes del fuego de Sodoma y Gomorra, y del agua del Diluvio.
Para esta labor es necesaria la Regla que, en su trazo, manifiesta al “punto cero” respecto de la gravedad de la tierra, gracias a la previsión permitida por el Nivel, pues desde el punto cero, discernido en el nivel y transmitido a la regla, ocurre el trazo del plano horizontal perfecto, que es el verdadero fundamento que garantiza la ausencia de desviación alguna, mediante la alineación efectiva de los diversos puntos.
Alineemos, pues atendiendo a los principios, evitemos desviarnos del punto de partida, anclemos nuestro corazón (el centro) y su visión (el re-cuerdo) hasta el punto cero, no nos dispersemos en las brumas que “la lluvia a cántaros” produce, impidiéndonos mirar el horizonte. Esta alineación sólo es posible atendiendo a los principios, a lo primordial y perenne, de manera que la regularidad esencialmente es la “Tradición” que vehicula la “Influencia Espiritual” transmitida por la Orden Masónica a través de la Iniciación, de los símbolos, mediante el mito y su movimiento, que es la ejecución rigurosa del Rito; mediante la progresión gradual de la escala.
[1]
Transliteración de una expresión Griega que se traduce como “El Hermano
Des-conocido”. Quien escribe esta plancha fue bautizado muy apropiadamente con
este nombre por pequeños sobrinos. Tiene gran significación, pues su búsqueda
espiritual y objetivo es la de conocerse a “sí mismo”. Su estado es
precisamente el de “des-conocido”; la legión, arriba referida, sabe de él tanto
como él mismo: nada. En medio del fragor de la batalla todo es confusión. Solo
Moisés, Aarón y Hur distinguen bien entre Israel y Amalec, desde la cumbre del
collado.
[2] “¿Qué
es una logia perfecta? El interior de un corazón sincero.” Manuscrito Essex,
1750 (e.’.v.’.)
[3]
“Regularidad”, del latín “regula” (listón de madera para trazar líneas rectas);
este a su vez proveniente del verbo “regere” (dirigir en línea recta, guiar,
gobernar, enderezar).
[4] Ver
documento en https://www.ugle.org.uk/about-us/book-constitutions
[5] “8. That the principles of the Antient Landmarks, customs,
and usages of the Craft shall be strictly observed.”
[6] “...and that each Grand Lodge shall have no Masonic
association of any kind with bodies which make women Masons.”
[7] Leer
manuscrito en https://www.freemasonry.bcy.ca/texts/regius.html
[8] “Whoever will
both well read and look/ He may find written in old book/ Of great lords and
also ladies,” (Quien sepa
leer bien y observar,/ podrá hallar escrito en un viejo libro/ sobre grandes
señores y también damas,)
[9] El
verbo del verso es “look” (mirar/activamente), que a diferencia del verbo “see”
(ver/pasivamente), implica el acto deliberado de mirar, con propósito de
búsqueda y atención.
[10] Es
clara la referencia que hace el Manuscrito a lo largo de sus versos respecto de
la Tradición Antediluviana y Primordial, cuyas fuentes no podrían estar,
claramente, en el Manuscrito mismo, el cual tan solo es un testimonio de ese
“viejo libro” en el que se hace necesario “mirar y leer bien”.
[11] “To him that was
higher in this degree,/ That he should teach the simplest of wit / In that
honest craft to be parfytte; (perfect) And so each one shall teach the other,
/And love together as sister and brother.” (Aquel que
ostentaba un grado superior/ debía enseñar a quien menos entendía/ a alcanzar
la perfección en ese noble oficio;/ y así, unos a otros se enseñarían,/ amándose
como hermanos y hermanas.)
[12] “Among
the craft, to high and low,/ There shall no master supplant another,/ But be
together as sister and brother,” (Entre los miembros del gremio, de alto a
bajo,/ ningún maestro suplantará a otro,/ sino que estarán unidos como
hermanos y hermanas.)
[13] Leer
manuscrito en https://www.freemasonry.bcy.ca/texts/cooke.html
[14] Ver. Ingl.
Orig.: “Ye shall understand that this son Tubal Cain was the
founder of smiths' craft, and of other crafts of metal, that is to say, of
iron, of brass, of gold, and of silver, as some doctors say, and his sister
Naamah was finder of weavers' craft, for before that time was no cloth woven,
but they did spin yarn and knit it, and made them such clothing as they could.
But as the woman Naamah found the craft of weaving, and therefore it was called
women's craft, and these three brethren, aforesaid, had knowledge that God
would take vengeance for sin, either by fire or water, and they had greater
care how they might do to save the sciences that they had found, and they took
their counsel together and, by all their wits, they said that there were two
manner of stones of such virtue that the one would never burn, and that stone
is called marble, and that the other stone that will not sink in water, and
that stone is named latres, and so they devised to write all the sciences that
they had found in these two stones, so that if God would take vengeance by
fire, the marble should not burn, and if God sent vengeance by water, that the
other should not drown. And so they prayed their elder brother Jabal that he
would make two pillars of these two stones, that is to say, of marble and of
latres, and that he would write in the two pillars all the sciences and crafts
that all they had found.” (Versión Española: “Debéis entender que este
hijo, Tubalcaín, fue el fundador del oficio de los herreros y de otros oficios
relacionados con los metales, es decir, del hierro, del bronce, del oro y de la
plata, según dicen algunos doctores; y su hermana Naamá fue la descubridora del
oficio de tejer, pues antes de aquel tiempo no se tejía ninguna tela, sino que
hilaban el hilo y lo tricotaban, y se confeccionaban las vestiduras que podían.
Pero cuando la mujer Naamá descubrió el arte de tejer, por ello fue llamado
oficio de mujeres. Y estos tres hermanos, anteriormente mencionados, sabían que
Dios tomaría venganza por el pecado, ya fuera mediante el fuego o mediante el
agua, y tuvieron gran cuidado en procurar cómo podrían preservar las ciencias
que habían descubierto. Entonces deliberaron entre ellos y, con todo su
ingenio, dijeron que había dos clases de piedras dotadas de tal virtud que una
de ellas jamás ardería; y esa piedra se llama mármol. Y que había otra piedra
que no se hundiría en el agua; y esa piedra se llama latres. Así pues,
idearon escribir en estas dos piedras todas las ciencias que habían
descubierto, de modo que, si Dios tomaba venganza mediante el fuego, el mármol
no ardiera; y si Dios enviaba la venganza mediante el agua, la otra piedra no
se hundiera. Y por ello rogaron a su hermano mayor, Jabal, que hiciera dos
pilares con estas dos piedras, es decir, uno de mármol y otro de latres,
y que escribiera en los dos pilares todas las ciencias y oficios que todos
ellos habían descubierto.”)
[15] El
tejido y el bordado eran oficios centrales en la elaboración de la indumentaria
Sacerdotal, así como del cortinaje del Tabernáculo. El tejido y elaboración de
estos implementos es nada más y nada menos que la disposición del “velo” y de
los trajes de los sacerdotes, poniendo a cubierto los centros sagrados del
Templo y de la Anatomía Sutil, de los puntos de conexión con lo Superior, se
trata de la arquitectura sutil que resguarda.
[16] Tal
como lo establece Génesis 4:20-22.
[17] La
irregularidad (del latín irregularis: “que no se ajusta a la regla”) no
obedece a una condición de orden administrativo, político y/o registral, sino
al hecho de tergiversar o apartarse de la Tradición, cuyos principios se
encuentran expuestos en los mitos primordiales, mencionados en los antiguos
manuscritos, “Old Charges”, y que son los que el propio rito moviliza en su
ejecución.
[18] Ver
documento en https://bibliotheque-numerique.godf.org/viewer/210/
[19] “pour
objet la recherche de la vérité”
[20] “elle travaille...au perfectionnement
intellectuel...de l'humanité”
[21] “Elle a
pour pincipes...la liberté absolue de conscience”
[22]
“Considérant les conceptions métaphysiques comme étant du domaine exclusif de
l'appréciation individuelle de ses membres, elle se refuse a toute affirmation
dogmatique.”
[23] Ver
documento en https://es.scribd.com/document/967430297/RG-GODF-2024-2025
[24] Hablar
de la “existencia” de Dios es contradictorio, ya que la etimología de “existir”
(ex-sistere) es “aquello que se presenta afuera”, a saber, un objeto
cualquiera, en contraposición al “sujeto último”. En este sentido, la
“existencia de Dios” es una “contradictio in terminis”. Considérese igualmente
el hecho de que, en la lengua hebrea, entre otras lenguas sagradas, el nombre
inefable de la divinidad está profundamente enraizado en el verbo “Ser”, de
allí las indicaciones de Dios ante Moisés cuando le indica: “Eheieh Asher
Eheieh”.
[25] Más
allá de la concepción profana de “verdad” que la concibe como dato o
información que se corresponde con lo que existe en “la realidad”; “Verdad” del
hebreo אֱמֶת (Emet), es una palabra conformada por tres
consonantes que, por su posición en el alefato, constituyen a la primera letra,
la letra del medio y la letra final; principio, medio y fin. La primera letra,
la “Aleph” es el número 1 y también el “principio”, de manera que, si quitamos
esta letra a la palabra, entonces la “Verdad” se convierte en מת (morir). El “principio y la unidad” trascienden la
muerte y la fecundan para convertirla en “VERDAD”.
[26] Todo
“perfeccionamiento intelectual” implica una consumación, una plenitud que va
más allá de concepciones académicas, ilustradas o eruditas. En el hebreo
bíblico la expresión שְׁלֵם
בִּינָה (Shlém Bináh/
Perfección del Intelecto), trae a colación, en primer lugar, el
nombre de “Shalem” (Paz, perfección, plenitud e integridad), uno de los nombres
de “Jeru-shalem”, del cual fue Rey “Malkhi-Tzedeq”, Sacerdote del Altísimo,
cuya importancia es central; en segundo lugar, trae a colación el término
“Binah”, que en el árbol de la vida es el umbral entre la Sabiduría (Hokhmáh) y
la Misericordia (Hesed), de manera que la perfección del intelecto, implica
haber conjugado a las virtudes en el corazón y poder pasar más allá de toda
forma, poder ascender hacia lo inefable. En el esoterismo del sabio pueblo
hebreo, el intelecto, la voluntad y las emociones tenían su sede en el corazón,
de allí que toda la Toráh con sus creaciones, conflictos y renacimientos
míticos, esté enmarcada entre la Beith (letra que da inicio a la Torah) y la
Lamed (letra que finaliza la Torah) generando así el término “Lev” (Corazón).
[27] La
“libertad absoluta de conciencia” no es un patrimonio que posea el hombre por
el simple hecho de “existir”. Es necesario “llegar a Ser” para poder hacerse
acreedor de esa anhelada libertad “absoluta”. La expresión hebrea בְּחִירַת הַלֵּב (Bejirat Halev), “libre
elección del corazón” sólo sería posible cuando ese “Lev” (Corazón)
ha logrado alinearse con lo sagrado, y libre de todo condicionamiento, logra
constituirse en la LOGIA PERFECTA a la que alude el manuscrito de Essex.
[28] Esta expresión
constituye otra “contradictio in terminis”, de la misma naturaleza que la
“existencia de Dios”, ya que no es posible “conceptualizar, encerrar, dar
forma” a aquello que está más allá de toda forma, es el equivalente a intentar
verter el océano entero en un vaso.
[29]
“Problemáticas” por ser de imposible resolución en el ámbito de lo racional.
[30]
“Inefables” por pertenecer a esos ámbitos que están más allá de la palabra,
imposibles de asir directamente mediante conceptos o postulados filosóficos, ya
que precisamente no pertenecen al ámbito de la ·”existencia” sino del “Ser”.
[31] Que, de
entrada, en el título de su documento histórico, se califican como “THE TRUE
ORDER OF MASONRIE” (“la verdadera” orden de la Masonería). Ver documento en https://www.theoperatives.org/early-history
[32] Que es
tanto más radical cuanto que en sus “VERDADEROS PRINCIPIOS DE LA MASONERÍA
TRADICIONAL” establece: “toda la Masonería Especulativa es irregular desde
su origen, tanto en su vertiente "anglo-sajona" orientada hacia el
moralismo protestante como en su vertiente derivada "latina",
desviada con respecto a la desviación originaria, auto titulada progresista,
liberal o laicista.” Ver documento en https://hrdm.com.ar/principios_y_doctrinas.html
[33] Logia
Humanidad Nro. 240 del Rito Nacional Español y posteriormente en la Logia
Thebah del Gran Oriente de Francia.
[34] Las
verdaderas falanges, más allá de toda identificación gregaria, son aquellas que
conforman orgánicamente los dedos de la mano, sobre la base de la cual se
constituyen los tocamientos y el “reconocimiento” de lo que se ha olvidado.
[35]





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